Al final aprendemos la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, que el amor no significa acostarse y una companía no significa seguridad, los besos no son contratos y los regalos no son promesas, aceptas tus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y construyes todos tus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes…